Embajada en REINO DE DINAMARCA

Derechos Humanos

Construyendo un puente entre el pasado y el futuro

Desde hace más de una década la Argentina se encuentra en un proceso de fortalecimiento de diferentes aspectos de su política de derechos humanos, que es observado con mucha atención por la comunidad internacional y regional

Las políticas de inclusión social centradas en el respeto a los derechos económicos, sociales y culturales; la integración desde una perspectiva de los derechos humanos de los migrantes al desarrollo nacional (sin importar su condición migratoria); las leyes de Identidad de Género, Muerte Digna, Matrimonio Igualitario o Salud Mental y las políticas públicas trascendentales que dieron lugar a cambios culturales como el Plan Nacional Contra la Discriminación (que incluye más de 200 medidas concretas ya en ejecución para erradicar prácticas y normas discriminatorias), son algunas de las contribuciones concretas de la Argentina al derecho internacional de los derechos humanos en un mundo que aún continúa debatiendo muchos de estos temas sin alcanzar un consenso.

El pilar fundamental para la construcción de una agenda tan progresista en derechos humanos en la Argentina ha sido la erradicación de la impunidad de los crímenes contra la humanidad perpetrados durante el terrorismo de Estado. Este proceso comenzó a través de una acción sin precedentes en el mundo, que fue aclamada por la comunidad internacional y el movimiento de derechos humanos: más de 30 años después de la recuperación de la democracia, fueron reabiertas cientos de causas judiciales en todo el país a partir de 2005,  existiendo ya más de 400 condenas. En ese contexto, a través de videoconferencias en las sedes de Consulados argentinos en el exterior, muchos testigos alrededor del mundo brindan su testimonio ante diversos tribunales de nuestro país.

Este cambio trascendental luego de largos años de impunidad, encuentra su fundamento en la madurez alcanzada por el pueblo argentino y sus instituciones, el trabajo incansable realizado por el movimiento de derechos humanos en su legítima búsqueda de justicia, y la determinación política del ex Presidente Néstor Kirchner que continúa en la actualidad por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La suma de estos factores permitió que, por primera vez desde la recuperación de la democracia y en respuesta a un nuevo contrato social, los tres poderes del Estado removieran todos los obstáculos legales existentes con el fin de identificar y sancionar a los responsables de violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos. Y estos pasos fueron dados en el marco de juicios ordinarios, aplicando el derecho penal común y el derecho internacional de los derechos humanos -con rango constitucional en la Argentina-  y con pleno respeto del debido proceso.

Esta nueva etapa de la lucha contra la impunidad le ha otorgado a nuestro país a nivel internacional, una legitimidad y un liderazgo renovado, posicionándolo a la vanguardia  de importantes iniciativas, en cuestiones tales como la prevención del genocidio, la enseñanza y la memoria del Holocausto como un medio para la prevención de atrocidades masivas, la elaboración de desarrollos normativos en cuestiones relacionadas con la desaparición forzada de personas, el derecho a la verdad, o el uso de la genética forense en el campo de los derechos humanos.

A nivel regional, la Argentina tradicionalmente apoya el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que fue incorporado a nuestra Constitución Nacional en 1994, y el cual ha tenido un rol clave para las víctimas del terrorismo de Estado y sus familias en la búsqueda de justicia, así como ha sido un socio en el desarrollo de instituciones de derechos humanos desde el retorno de la democracia y un instrumento de mejora institucional al interior del Estado. Asimismo, en 2011 comenzó a funcionar en nuestro país el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos (IPPDH) del MERCOSUR, estableciendo por primera vez un marco institucional para el intercambio de buenas prácticas en la materia a nivel regional. En marzo de 2012 fue lanzada en Buenos Aires, en asociación con el Auschwitz Institute for Peace and Reconciliation (AIPR), la Red Latinoamericana para la Prevención del Genocidio, la cual contó con la presencia de representantes de toda la región, así como de observadores africanos de instituciones de derechos humanos. Esta Red, única en su tipo en el mundo, se orienta al desarrollo de una comunidad de funcionarios públicos sensibles e informados sobre el tema. Su fin último es incorporar y desarrollar a través de la capacitación y la cooperación regional, el concepto de educación en la prevención del genocidio y atrocidades masivas, como una prioridad en la agenda regional latinoamericana. En otro orden, pero relacionado con esta temática, la Argentina ha organizado junto con Suiza y Tanzania los foros regionales para la prevención del genocidio que se realizaron en Buenos Aires en 2008, Arusha (Tanzania) en 2010, Berna (Suiza) en 2011 y Phnom Penh (Camboya) en 2013 y participa como miembro fundador de la GAAMAC (Global Action Against Mass Atrocities Crimes), destinada a favorecer el intercambio de mejores prácticas y cooperar para el establecimiento de arquitecturas nacionales para la prevención de atrocidades.

La trágica historia de violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos en la Argentina tiene hoy como contrapartida un liderazgo internacional en distintos temas de derechos humanos, tanto en materia de memoria, verdad, justicia y reparación como en avances significativos a nivel mundial en inclusión social, políticas migratorias, lucha contra la discriminación. Estos avances permiten construir una política de Estado en derechos humanos, estableciendo un claro puente entre el pasado y el futuro de la Argentina para la consolidación de la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

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